CARPE DIEM

Escrito: 22 febrero 2019 por Raúl (Administrador)

Carpe diem…
Son muchas las situaciones de la vida en que la aplicación de esta expresión adquiere sentido y se hace verdad, verdad absoluta. Concretamente, cada domingo víspera de lunes laboral esta expresión reaparece, resuena en mi cabeza. Siempre se levanta uno lamentándose: “ya es domingo, se acaba el tiempo de descanso y mañana de nuevo a trabajar”. Y ese pensamiento termina generando un malestar emocional que contagia todo aquello que uno hace. Pero cuando de verdad adquiere sentido la mencionada expresión es cuando el día va llegando a su fin y el lamento inicial se cambia por éste: “ya se acabó el domingo, ojalá estuviera ahora levantándome y pudiera disponer del día entero para hacer mil y una cosas”.

Es este segundo pensamiento el que termina de clavarte la puntilla y te hace sentir el más idiota de entre todos los idiotas, porque es entonces cuando te das cuenta de lo importante que es disfrutar el momento, aprovechar el tiempo del que dispones para disfrutar de todo lo disfrutable.
¿Y aprendemos?
Parece que no mucho, pues vuelve a llegar cada domingo y se repite de nuevo la historia. Regresa, siempre regresa, y el desasosiego te impide aplicar el que debería ser uno de los mayores preceptos de la vida. Aun así, siempre hay que prestarse a la batalla para derrotar a todo aquello que se oponga a la necesidad imperiosa de hacer realidad lo que pocos logran: el CARPE DIEM.

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