UNO DE ESOS DÍAS

Escrito: 16 octubre 2013 por Raúl (Administrador)
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Toca escribir, y toca hacerlo en uno de esos días en que uno no tiene cuerpo para nada, en uno de esos días en que el desánimo pinta con colores lúgubres hasta la más feliz de las estampas, y además sin un propósito claro y sin saber qué es lo que voy a contar, así que me estoy dejando llevar y todo lo que aquí se exprese será fruto de la improvisación. Hoy es uno de esos días en que los recuerdos me abrazan con fuerza, hasta el punto de dejarme sin respiración, sin aliento, exangüe. Recuerdos maravillosos y recuerdos dolorosos, momentos felices y momentos tristes, momentos de ganancias y momentos de pérdidas. Hoy es uno de esos días en que todo ello se convierte en lo único existente, de modo que aquí me encuentro, a solas con los recuerdos y con una música de fondo que me incita y obliga a partes iguales a bailar con ellos en una danza que resulta armónica y relajante a la par que agotadora, desquiciante y terrorífica.
Motivos hay para sentirse orgulloso por muchos de los esfuerzos realizados y muchos de los retos logrados, pero hoy es uno de esos días en que todo pierde su valor para dar protagonismo pleno a la nostalgia, a la melancolía, a la tristeza por las personas dejadas atrás y sus bonitas palabras y esperanzadoras promesas. Echo de menos tantas cosas, tantos momentos, tantas miradas, tantas sonrisas, que ciertamente mirando atrás aún no logro comprender cómo todo pudo fallar, pero hoy es uno de esos días y está claro que, debo reconocerlo, mi percepción no es justa ni del todo realista, porque en el fondo sí sé por qué todo falló, sí sé que las decisiones tomadas y el modo en que han ocurrido las cosas habrán de ser lo mejor a largo plazo, pero discúlpenme damas y caballeros, porque hoy es uno de esos días en que todo tus esquemas se derrumban y lo ves todo del modo incorrecto. No obstante, volveré pronto con una visión correcta de las cosas, sin nostalgia, con fuerzas renovadas, con optimismo, pues no me cabe duda de que motivos tengo más que suficientes para superar tales “desdichas”.
No puedo terminar sin mencionar que el blog acaba de cumplir 5 años, lo cual, como no puede ser de otro modo, me enorgullece muchísimo, más aún hoy que estoy, como ha quedado bastante claro a lo largo de la presente entrada, en uno de esos días.
Muchas gracias a todos los que hacéis posible no solo la buena marcha del blog, sino también que días como hoy sean menos tortuosos de lo que realmente podrían ser.

¡Saludos cavernarios!

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  1. Alicia Torrejón says:

    Todos tenemos días que nos sentimos así. Pero luego ocurre algo maravilloso e inesperado y todo cambia: la visión de las cosas, tus sentimientos, tu humor…. Estos cambios son la clave de la felicidad ^^

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Alicia Torrejón: me rindo a tu comentario. Como bien dices, a veces la vida te tiene reservadas cosas increíbles y maravillosas, y solo cuando esas cosas llegan, todo, incluídos esos días en que uno no tiene cuerpo para nada, adquiere sentido.

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