MIEDOS

Escrito: 2 mayo 2013 por Raúl (Administrador)
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Existen muchos tipos de miedos: a la muerte, a la integridad física, fobias (al vómito, a los espacios abiertos, a las personas, etc.), a decepcionar a los demás, y un largo etcétera, y en todos ellos hay un componente común, que no es otro que el evitar lo que produce el miedo y, con ello, alimentarlo hasta límites insospechados. Pero no más, ya no más, nada me frenará, no voy a permitirlo, y poco a poco, habrá que plantarle cara al miedo, habrá que desafiarlo, habrá que batallar con él cada día, con actitud beligerante, valiente y firme. Si me voy a morir, moriré, si alguien o algo amenaza mi integridad física que lo haga, si alguna fobia me domina conseguiré dominarla yo a ella, si decepciono a alguien repararé el daño causado, pero no estoy dispuesto ni un minuto más a hipotecar mi felicidad.

Muchos os preguntareis: ¿a qué viene esta entrada? Pues os diré que esta entrada no pretende ser más que una declaración de intenciones, una firme propuesta respecto a lo que me corresponde empezar a hacer a partir de ahora para seguir avanzando en el nuevo camino que estoy trazando en mi vida, un camino que está siendo largo y tortuoso desde que comenzara un día de noviembre de 2011 y que aún sigo construyendo, y, ahora que un nuevo punto de inflexión en el mismo me incita a dar un paso adelante, afirmo con total convicción que éste no se verá comprometido en ningún momento por miedos de ninguna clase. Porque sí, porque ya me cansé de ausentarme de mi propia vida esperando cosas que nunca terminan de llegar, porque ya me cansé de perseguir deseos imposibles de hacer realidad, porque llega un momento en el que te das cuenta de que lo importante no es perseguir eternamente un deseo, sino crear realidades genuinas y vivirlas al máximo.

Si nos caemos, como ya bien sabemos, es para aprender a levantarnos. Yo, personalmente, llevo algo así como año y medio aprendiendo a levantarme y empiezo a andar con apoyos, pero tengo la certeza, la creencia y el deseo de que, más tarde o más temprano, no necesitaré ningún tipo de apoyo y podré caminar libremente y estaré preparado para caerme cuantas veces haga falta y seguir aprendiendo en otros muchos aspectos, pero eso, afortunadamente, será ya otra historia.

Así que, a partir de ahora, habrá que disfrutar al máximo de todo aquello que la vida ofrezca, sin miedo, con mesura y aprovechando todas las oportunidades sin pensar en nada más, y, si en algún momento la demencia nos atrapa, no hay que olvidar que la locura propia nos protege de la maldad ajena, por lo que tendremos un buen escudo protector ante todos aquellos que puedan hacernos daño ya sea consciente o inconscientemente.

Un abrazo a todos los que tenéis miedos (no creo que haya muchas personas que no los tengan), y, sobre todo, mucha fuerza, porque todo se puede superar, porque todas las fronteras se pueden traspasar, porque ningún obstáculo debe hacernos olvidar que merecemos ser felices, que merecemos algo más, que merecemos una recompensa, un abrazo y una sonrisa diarias, alguien a nuestro lado que nos apoye en todo, merecemos, en definitiva, un premio por tener fe en que las cosas pueden ser de otra manera.

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  1. Laura R. G. says:

    Sin duda, la entrada más valiente que has publicado hasta ahora. Ya sabes que me iba a encantar ;). Gracias por confiar en mí y dejarme leer entre líneas. Un beso enorme.

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Laura R. G.: son pocas las personas que pueden leer entre líneas esta entrada, y me alegra y tranquiliza enormemente que tú seas una de ellas. Gracias por ello y gracias por tu comentario, me alegra ver que por fin te has animado a volver a comentar.

    Besos

  3. Andrea Lax says:

    Muy inspirador, descubrí el blog de casualidad y he leído ya dos o tres artículos pero este sin duda alguna me llama suficientemente la atención como para seguir leyéndote a menudo. Sigue así

  4. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Andrea Lax: no sabes cuán gratificante resulta que haya personas a las que, de un modo u otro, les guste lo que uno escribe. Gracias por tu comentario y espero no defraudarte en futuras entradas.

    Un saludo Andrea

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