LA DOBLE MORAL Y OTROS ABSURDOS DEL FÚTBOL

Escrito: 30 octubre 2012 por Raúl (Administrador)
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Hay muchas cuestiones absurdas que pueden ser criticadas en el fútbol, un deporte que cada vez entiendo menos si me paro a analizar todo lo que acontece más allá de los propios partidos, tal y como es el caso, por ejemplo, de la doble moral que desarrolla el personal cuando se trata de La Selección Española, La Roja, y es que todos se enfundan los colores españoles y enaltecen la bandera nacional cual patriotas enamorados ciegamente de su país, pero al mismo tiempo no sienten orgullo patrio genuino ni conocen España ni su historia. Como no sé si me explico bien, os dejo una viñeta que ilustra esto a la perfección:

Ante esto, lo único que puedo decir es que allá cada uno con su hipocresía y sus fanatismos y fervores, pero el que estemos en un país libre donde cada uno puede hacer y expresar lo que desee no hace que, en algunos casos, ciertos actos sean menos cínicos y reprochables. Ahora bien, lo interesante del deporte rey es que sus absurdos no terminan aquí y podemos encontrar otros muchos, a saber:

  • Tópicos: son muchas (por no decir casi todas) las ruedas de prensa y entrevistas con jugadores y entrenadores en las que podemos oír tópicos del tipo: “son 11 contra 11”, “el fútbol es así”, “no hay rival pequeño”, “no hay favoritos en este partido”, etc. A mí, particularmente, el que siempre se diga lo políticamente correcto y no se sea totalmente honesto respecto a lo que se piensa de cara a cada partido, es algo que me aburre muchísimo.
  • Periodismo deportivo: éste, por su amarillismo y lenguaje épico ante cada partido importante, entre otras cosas, tiene gran parte de culpa de que el fútbol sea visto y entendido como lo es hoy día. Son muchos los periodistas deportivos de medio pelo los que, en muchas ocasiones, agravan una determinada polémica e incluso la crean de la nada. Esta es una actitud que, además de absurda, es moralmente reprochable por cuanto constituye un insulto absoluto a su labor real, que no es otra que la de informar con objetividad.
  • Fanatismos y extremismos: es cierto que el fútbol en sí no es violento, y que son las personas violentas las que aprovechan estos espectáculos para dar rienda suelta a su “creatividad”. Pero no es menos cierto que ciertas actitudes fanáticas y extremistas son fácilmente observables en los estadios entre todo el público asistente, como son los cánticos violentos, los himnos cantados con las manos alzadas cual seguidores del mismísimo Hitler, insultos al árbitro y a jugadores “rivales”, etc. Asistir a un partido de fútbol debería ser motivo de disfrute gane o pierda el equipo de uno, le arbitren bien o mal, etc. Hay que aprender, por tanto, a darle a las cosas la importancia que realmente tienen, ver el fútbol como mero espectáculo para entretenerse y no como algo de lo que pueden derivar este tipo de conductas incomprensibles y peligrosas por motivaciones de lo más variadas.
  • Llevar al fútbol  la política de forma gratuita e interesada: está claro que las ideologías no se pueden dejar a un lado fácilmente y éstas terminan influyendo y participando en todos los ámbitos de nuestra vida, pero hay cierto tipo de cosas que deberían evitarse, como es politizar el fútbol. No obstante, esto no es así y es fácil encontrar casos en que los poderes económicos, medios de comunicación y demás ominosas figuras, usan políticamente este deporte y a ciertos clubes para favorecer intereses personales e ideológicos. Ésta es una actitud que corrompe aún más al fútbol y que hace que nos olvidemos de la esencia del mismo. Y ello es otra cosa absurda más del deporte rey pero no por ello menos comprensible, y es que éste es un deporte muy poderoso en tanto que mueve muchísimo dinero, por lo que se convierte en un caramelo muy goloso para todos aquellos seres tendenciosos y ávidos de saciar sus intereses e ideologías.
  • Empatía extrema: casi cada día puedo escuchar a aficionados que dicen eso de “hemos jugado muy mal”, “hemos ganado el partido”, “que golazo hemos metido en el último minuto”, “somos campeones”, etc., ¡como si fueran ellos mismos los que saltan al campo y ganan los partidos! Está muy bien eso que nos hacen creer de que la afición es el jugador número 12 para que ésta se implique y tenga esos sentimientos de pertenencia a su club, e incluso puedo admitir que en ocasiones la afición puede resultar un elemento más de presión para el equipo rival, ¡pero de ahí a pensar que los aficionados ganan y meten goles! Esto me resulta ciertamente tan divertido como incomprensible, y no se si es fruto de complejos de inferioridad de personas que necesitan pensar que hacen y consiguen cosas importantes para irse con buena autoestima a la cama, o si es fruto de alguna otra cosa, pero la verdad es que es patético y triste oír una y otra vez en todos sitios este tipo de estupideces.

En definitiva, el fútbol cada vez lo entiendo menos y me aburre más. Aunque para ser justo debería matizar y decir que más que el fútbol en sí, que como entretenimiento que es no está nada mal, lo realmente decadente para mí es todo lo que rodea al mismo y hace que la gran mayoría de aficionados actúe como si realmente no fuera lo que es, un mero entretenimiento del que debemos considerar la diversión como fin único y principal.

Antes de terminar, mencionar que en el presente mes de octubre el blog cumple 4 años, y además lo ha hecho superando las 18000 visitas, algo por lo cual no puedo dejar de mostrar mi alegría y agradecimiento a todos los que lo hacéis posible con vuestra ayuda, visitas y comentarios. Gracias, como siempre, a todos.

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  1. TB says:

    Antes que nada te felicito por los cuatro años del blog y espero que siga otros tantos. Respecto al tema, coincido en todo contigo. Saludos.

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a TB: gracias por tus felicitaciones. Espero seguir muchos años más.

    Saludos.