INCONFORMISTAS MATERIALES, CONFORMISTAS EMOCIONALES

Escrito: 27 diciembre 2010 por Raúl (Administrador)
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Se suele decir que el ser humano es inconformista, que vive en un estado de incesante insatisfacción y que siempre quiere más. Yo no estoy de acuerdo, al menos no del todo, y es que los seres humanos únicamente somos insaciables en lo que a lo material se refiere. No nos conformamos con tener un móvil que permita únicamente ponernos en contacto con una persona determinada, sino que éste ha de tener cámara de última generación y miles de aplicaciones que a la postre nos resultan inútiles; en cambio, sí nos conformamos con tener un trabajo insatisfactorio que no nos hace dichosos; no nos conformamos con tener una casa con techo y cama, sino que ésta ha de estar equipada con televisores HD, videojuegos de últimísima generación o superordenadores personales; en cambio, sí nos conformamos con tener al lado a una pareja a la que ya no queremos como antaño y que incluso nos crea problemas y nos pone limitaciones; no nos conformamos con ver una película en casa sin más, sino que ésta hemos de visionarla acompañados de un sinfín de altavoces para que su sonido sea inmejorable; en cambio, sí nos conformamos con vivir una vida corriente llena de previsibles etapas que a muchos no nos gustan (estudiar y/o trabajar, tener pareja, casarse, tener un hijo, comprar una casa, comprar un coche, etc.), en lugar de hacer aquello que realmente deseamos y sentimos, aquello con lo que nos acercaríamos a la bienaventuranza; y un largo etcétera. En definitiva, y en parte por la gran influencia capitalista y consumista que desde pequeños “mamamos” en ésta nuestra sociedad, queremos tener todos los bienes materiales del mundo y no nos ponemos obstáculos para ello, pero sin embargo nos sentimos vulnerables y temerosos si se nos presenta la oportunidad de hacer algo que de verdad podría hacernos felices, sobre todo si ello supone renunciar a lo primero. Es curiosa esta tendencia del ser humano a rechazar de plano aquello que verdaderamente podría hacerle feliz y abrazar aquello otro con lo que nunca lo será. Rechazamos la genuina felicidad y la sustituimos por otra puramente artificial y temporal. Preferimos poner parches a nuestras vidas para parecer felices en lugar de buscar la felicidad verdadera. Y todo ello porque la vía de lo material es más segura, con ella se arriesga menos y, por ende, se tiene menos que perder.
Casi todas las personas, por tanto, somos infelices por definición y nos limitamos a llenar los vacíos emocionales con objetos materiales para así hacernos creer, aunque solo sea de modo temporal, que no lo somos. Evidentemente, esto nos deja en una posición bastante comprometida y ofrece una visión bastante pesimista del estado de las cosas: por un lado, porque la mayoría de las personas seríamos, como bien se ha dicho, infelices; y por otro, porque aquellas personas que están en busca de la felicidad genuina no material, tienen un riesgo importante de fracasar dado que ésta es ciertamente difícil de alcanzar y, además, existe una dificultad añadida: lo poco bueno que podemos vivir no nos va a dar la ventura plena (ésta hay que buscarla, no basta con esperar a que ella te encuentre) y, en cambio, una sola experiencia mala puede bastar para destruir vidas y dar al traste con esa ansiada búsqueda.
En definitiva, ante tal panorama no nos queda otra opción que la de mirar para otro lado, hacer como si no hubiéramos leído, oído ni visto nada, comprar algo en el establecimiento más cercano y seguir con nuestras vidas como si tal cosa creyendo que somos ciertamente felices… O también podemos romper con todo e intentar cambiar ese estado de cosas, al menos en lo que a nuestras propias vidas respecta, y optar a la genuina felicidad. ¡Buf, que pereza! Voy a coger la tarjeta de crédito que he oído que han salido nuevos juegos para la PS3 que son bastante buenos. ¡A comprar por Internet y a poner parches! ¿Alguien me acompaña?

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  1. Jesús says:

    Si el cabrón sabe escribir y to! eres un puto crack. Te veo en el inconformista e inmoral trabajo que todos los que tenemos vicios y gastos tenemos que tener.

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Jesús: gracias por el cumplido. Y ahora que ya me has leído tú a mí va siendo hora de que te lea yo a tí. A ver cuando te llevas al trabajo las revistas esas en las que te publicaron algunas cosas de las que escribes.
    Un saludo y nos vemos en la vuelta al trabajo.

  3. Alicia says:

    Me has hecho evadirme de mis problemas y pensar en que tengo que seguir luchando por mi sueño que es el baile… sola o acompañada seguiré mi camino de formación. Además tengo la suerte de tenerte a mi lado en este camino 🙂

  4. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Alicia: es admirable lo valiente y fuerte que eres en lo que a luchar por aquello que deseas se refiere. A pesar de los obstáculos, de los límites, de ciertas actitudes de personas de tu alrededor y de otras muchas cosas que solo tu y yo sabemos, siempre te mantienes firme y sigues luchando con una fuerza inagotable. Ese es un buen ejemplo de la búsqueda de la felicidad genuina y del inconformismo emocional que muchos deberíamos instaurar en nuestras vidas si queremos desterrar para siempre la búsqueda de la bienaventuranza en algo que jamás nos la traerá, lo material.

    Un beso muy grande y gracias, una vez más, por tu aportación a ésta, mi caverna particular.