Hace algún tiempo esta frase fue usada por un movimiento ateísta como slogan para engalanar los autobuses de Barcelona y Londres, y lo cierto es que no puede ser una frase más acertada para expresar mi estado actual. Hace ya bastante tiempo mencioné en este blog mi rechazo absoluto a la Iglesia, al tiempo que expresaba no estar seguro acerca de creer o no en la existencia de Dios. Hoy día, y digo hoy día, pienso que he llegado a una conclusión plenamente satisfactoria: Dios, para mí, NO existe. Ésta es una conclusión a la que he llegado a través de un doble razonamiento:

  1. Por un lado, el hecho de que la mayoría de las personas crean en Dios es debido a que necesitan creer en algo para tener así cierta seguridad, y, fundamentalmente, a que la cognición humana, por naturaleza, es incompatible con la idea de la NADA. Con esto quiero decir que al ser humano le resulta muy difícil pensar que no hay nada después de la muerte; la NADA  aterroriza mucho más que la existencia misma del infierno. Y si no lo crees prueba lo siguiente: intenta pensar y sentir la posibilidad de que te mueres y no hay nada, ni Dios, ni ninguna cosa que se le parezca, simplemente dejas de existir (esto es lo que yo creo que pasa, por otra parte). Pues bien, intenta responder ahora a la pregunta de si has sido capaz de verte en tal situación y asimilarla como real. Seguramente no seas capaz de aceptar que tal cosa es lo que habrá cuando dejes de respirar y de dar tumbos por la vida. Esto, y la necesidad de creer en algo que dé esperanzas y fuerzas para seguir adelante, como ya he dicho, es lo que lleva a muchísima gente a creer en Dios. Pero ello, perdonad que os diga, no es ni debe ser razón suficiente para creer ciegamente en la existencia de un Ser Supremo, pues el hecho de que uno necesite creer en algo no garantiza ni implica su existencia real.
  2. Por otro lado, creo que esta necesidad ha sido usada desde los orígenes de la humanidad por parte de los más poderosos para manipularnos y conseguir que hagamos lo que ellos desean, lo cual ha desembocado en la creación y exaltación de una figura, la de Dios, con la que consiguen mantenernos controlados haciéndonos creer que iremos a otro mundo mejor si nos comportamos correctamente en el que estamos. Así, si no cumplimos los deseos de Dios arderemos en el infierno (¡terrorífico!), y es a esto a lo que alude la frase que titula el post, a que hay que dejar atrás la culpa y el miedo generados por el no cumplimiento de los deseos de un Dios no existente y disfrutar un poco más de la vida. En definitiva, esto sugiere que, como ya decía Nietzsche, Dios es una creación del propio hombre para controlar al propio hombre, lo cual es un razonamiento bastante satisfactorio para dejar de creer en la figura del Dios que nos han “vendido” desde siempre (un ser que aparece de manera Divina y nos crea a todos a su imagen y semejanza).

Conclusión: Dios no existe y, por tanto, debemos dejar definitivamente de culparnos e inquietarnos por lo que nuestros comportamientos pueden depararnos una vez que hayamos muerto. Disfrutad de la vida, leed, cultivaos y no dejéis que os influyan las burdas manipulaciones fundamentadas en aquello cuya existencia es de muy dudosa credibilidad.

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  1. Ale... says:

    http://vimeo.com/11696179

    Es largo, algo mas de 80 minutos.

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Ale…: me parece un vídeo muy interesante. Aún así, me da la sensación de que ciertos aspectos son más el resultado de una creencia personal que de una investigación científica. De hecho, con respecto a la existencia de Dios concretamente lo deja bien claro este hombre: nos dice que “para él”, Dios es una energía superior porque parte de la idea de que el Universo es inteligente y que, por tanto, una energía igualmente inteligente es la que debe estar rigiéndolo. Me parece un razonamiento muy lógico y hasta se podría decir que científico (por aquello de que emplea elementos tangibles en sus descripciones), pero aún así muy vago y ambiguo. Es más, cae en el mismo error de todo creyente, que no es otro que el decir que sabe que Dios existe pero que no puede decir qué es debido a que es algo que cae fuera de la capacidad humana de entendimiento (esto es eludir claramente el aspecto central del tema, sobre todo si lo abordamos desde un punto de vista científico). Así y todo, como ya te he dicho, me ha parecido una teoría y una manera de ver las cosas interesantísimas.
    Gracias por el aporte.
    PD: de momento, este vídeo no me hace cambiar de idea. Sigo creyendo que el Dios convencional cuya existencia nos han inculcado durante toda nuestra vida, NO EXISTE.
    Saludos.

  3. rodolfo valderrama says:

    Me parece bien planteado el problema, pues quienes no creemos en un dios no tenemos la forma de demostrarlo, pero quienes explican la creencia en dios tienen muchas contradicciones

  4. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a rodolfo valderrama: muchas gracias por considerar que está bien planteado el problema y por tu aportación. Está claro que al defender la existencia de Dios se cae en infinidad de contradicciones, y eso, obviamente, no ayuda nada a creer en esta creación divina del propio hombre.

    Saludos.

  5. Abhishek says:

    Como la existencia de Dios es algo que no se puede probar no puedo creer en él. Y si creyera ¿qué imagen le doy? Hay demasiadas para elegir y ninguna es más verosimil que otra. ¿Y de qué me serviría creer? ¿Para quedarme sentado y no hacer nada dejándole la responsabilidad de mi suerte a ese concepto abstracto? Como mucho creo en Crom. No molesta.

  6. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Abhishek: a mi también me gusta ser dueño de mi propio destino, no me gusta pensar en la posibilidad de que todo está escrito y que no podemos hacer nada por cambiar las cosas.

    Un saludo y ya me contarás quién es Crom.