EL POLÍTICO: UN ANIMAL DESHONESTO

Escrito: 26 junio 2010 por Raúl (Administrador)
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Que es difícil encontrar a un político en todo el mundo que sea honesto es algo de sobra conocido. Así, política y demagogia van siempre de la mano cual amigas de la tierna y dulce infancia, encontrándonos a nuestro paso constantemente con políticos que mienten y manipulan para respaldar sus acciones y favorecer sus intereses. ¿Quién no ha visto alguna vez a un político que, al ser entrevistado, no responda a ninguna pregunta directamente a no ser que la respuesta le sea favorable o beneficiosa en algún sentido? Esto, como no podía ser de otro modo, ha provocado en mí un sentimiento de verdadera repulsa hacia la clase política, hasta el punto de que si antes me enorgullecía de votar al partido con posibilidad real de gobernar que más se acercaba a la izquierda, el PSOE, hoy me avergüenzo de ello. Pero no se equivoquen, pues tal vergüenza no viene dada porque tal partido lo esté haciendo mejor o peor ante esta crisis económica que nos está devorando, sino porque me he dado cuenta de que está tan dispuesto a mentir como cualquier otro. Así, su proximidad a la izquierda se convierte en un hecho meramente anecdótico, pues al final todos los políticos son igualmente deshonestos y terminan por mentir descaradamente y olvidarse del pueblo si ello puede favorecer sus intereses (véase aquello que dice el PP de que son el partido que históricamente más ha apoyado a los trabajadores; o aquello otro que decía nuestro querido Pedro Solbes durante la campaña electoral de 2008 cuando afirmaba con total convencimiento que España ni estaba ni iba a estar en crisis, pues su economía era muy fuerte; etc.). Por tanto, nos encontramos con que la clase política es deshonesta por naturaleza, y eso nos deja en una situación ciertamente delicada. ¿Qué podemos hacer ante tal panorama? Si al final, elijamos a quién elijamos en las urnas va a terminar haciendo exactamente lo mismo y cometiendo los mismos errores, ¿cuál puede ser la alternativa más provechosa para el pueblo? Sinceramente no lo sé. ¿Podría ser una solución que los políticos tuvieran que hacer un cursillo de 180 horas del tipo Cómo ser honesto sin morir en el intento?

Bromas aparte, estamos ante una situación de difícil solución y quizás la misma requiera una renovación profunda del sistema democrático que rige, determina y, a veces, entorpece nuestras vidas. En cualquier caso, no soy el más indicado para proponer soluciones ya que no soy muy ducho en este tipo de asuntos, pero de lo que sí estoy seguro es de que ya va siendo hora de terminar con esta ominosa clase política caracterizada por la demagogia y la falta de honestidad, y de exigirle que empiece a decir las cosas claras sin apartar a un lado la verdad y a trabajar por y para el pueblo, que a fin de cuentas se supone que es el fin teórico por el que están donde están.

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  1. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a T.B.: en cualquier caso, muchas gracias por tu participación. Y ojalá fuera distinto, pero es que, desgraciadamente, la clase política en su totalidad es realmente despreciable.
    Saludos.

  2. T. B. says:

    No tenía pensado comentar porque no tengo nada más que añadir, lo has dicho todo. Totalmente de acuerdo contigo. Un saludo.

  3. compi says:

    CHIKI QUE ME HAN GUSTADO UN MONTON TUS PUBLICACIONES. ADEMAS DE MUY CERTERAS, MUY CERCANAS A MI FORMA DE PENSAR. ANIMO Y SIGUE ESCRIBIENDO QUE ME ENCANTA.

  4. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a compi: muchísimas gracias.Siempre gusta que te den ánimos para seguir escribiendo, ya que a veces uno tiene sus dudas acerca de si seguir haciéndolo o no. Espero que el blog te haya despertado el suficiente interés para que sigas visitándolo de vez en cuando. Tus visitas y aportaciones siempre serán bienvenidas.
    Besos.