Rebelión en la granja (1945) es otra magistral obra del genio George Orwell en la que se lanza un durísimo ataque a los totalitarismos en general y al estalinismo en particular, y todo ello a través de una fábula insultantemente sencilla en su forma pero increíblemente compleja en su contenido.

De manera breve, se puede decir que en esta novela vamos a encontrar la historia de una serie de animales que viven esclavizados en una granja y que luchan por conseguir su libertad. El problema fundamental surge cuando, una vez lograda esa ansiada libertad, los que asumen el liderazgo de la situación se ven arrastrados por la ambición y el poder y terminan traicionando, manipulando y esclavizando a sus camaradas en pos de su beneficio personal.
Conocido esto, puede parecer que estemos ante una sencilla historia de corrupción y traición, pero no es así, ya que se trata de una complejísima obra con multitud de matices y elementos que la hacen ser infinitamente enriquecedora. Para ver estos matices hay que tratar de ir más allá de lo aparente y detenerse y disfrutar con cada uno de sus párrafos. Algunos de estos elementos son los que se enumeran a continuación:

  1. En primer lugar, podemos vislumbrar en parte las técnicas de manipulación de masas que más tarde desarrollaría en profundidad George Orwell en 1984 (1949). De este modo, podemos contemplar con estupor e inquietud cómo los líderes de la rebelión animal manipulan el pasado y los recuerdos de los camaradas para hacerles creer lo que es más conveniente de cara a conseguir sus objetivos más inmediatos. En tal manipulación, como ocurrirá en 1984, juega un papel fundamental el analfabetismo de los animales de la granja, algo que se potencia aún más con el trabajo (están trabajando en múltiples tareas físicas la mayor parte del tiempo, lo que les resta tiempo para cultivarse y energías para luchar por algo más que no sea conseguir el alimento diario necesario para sobrevivir).
  2. Por otra parte, y como ya bien se ha comentado, también en esta novela se aborda el tema de la corrupción que ocasiona el poder y de cómo este seduce a las personas hasta tal punto que éstas llegan a abandonar los valores que son fundamentales para preservar una identidad colectiva y un modo de vida considerado como “el mas adecuado y justo para todos”.
  3. Por último, nos encontramos con un paralelismo intencionado con el estalinismo, algo que ha hecho a esta obra mundialmente conocida. Así, esta sátira adopta la forma de una feroz diatriba para contarnos parte de lo que aconteció con la llegada de Stalin al poder, al tiempo que ridiculiza la figura de éste al presentarlo como un cerdo llamado Napoleón. Pero lo que hace a esta fábula aún más grande es el hecho de que su crítica es tan tremendamente universal que se hace extensible a todos y cada uno de los totalitarismos y autocracias.

Los que suelan leer este blog con cierta frecuencia conocerán de sobra mi repetitivo esquema a la hora de escribir, de modo que estarán presintiendo la llegada del fin de esta entrada. No obstante, antes de darla por terminada y al igual que suelo hacer siempre, quisiera animar a todas aquellas personas que gusten de este tipo de literatura a que lean esta novela, pues con Rebelión en la granja podemos afirmar sin temor a equivocarnos ni a pecar de aduladores de Orwell que estamos ante uno de los referentes más importantes del género.

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  1. TB says:

    Buen análisis. Otro libro a la lista de las futuras lecturas/re-lecturas (lista que se está alargando demasiado últimamente, en parte por tu culpa :-)).

    Y hablando de Stalin, el próximo sábado (según lo que anunciaron al terminar la de esta semana pasada) la noche temática está dedicada a él. Primero con un documental sobre los campos de trabajos forzosos rusos. Y después con otro documental en el que hablan de él y de Hitler.

    Un saludo.

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a TB: muchas gracias. Pero he de decirte que soy yo quien tiene que agradecerte que me acercaras a este tipo de literatura, pues si recuerdas bien fuiste tú quién me recomendaste la lectura tanto de 1984 como de Rebelión en la granja. Por tanto, creo que mi lista también ha sido muy ampliada por tus recomendaciones.
    Espero poder tener tiempo para “echarle un ojo” a esos documentales, así me cultivo un poco con la historia de Stalin, algo que me hubiera gustado hacer con más profundidad de lo que pude antes de leer esta obra de Orwell.
    1 abrazo.

  3. Laura R.G. says:

    Déjate de modestias, nada de esquema repetitivo. Con tanto escribir ya lo deberías llamar estilo. Gracias por tus reseñas, que como dice TB, amplían la larga lista de lecturas :).

    Un abrazo.

  4. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a Laura R.G.: muchas gracias, me anima mucho lo que dices. Es que creo que estoy teniendo una pequeña crisis con respecto a mi valía para esto y quizás por eso me autoflagele un poco. Y de nada por lo de la reseña. Espero (ese es mi deseo) seguir escribiendo muchísimas más.
    1 abrazo.