EL MIEDO Y LA INSATISFACCIÓN COMO HERRAMIENTAS DEL MERCADO

Escrito: 19 septiembre 2009 por Raúl (Administrador)
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El mercado, y cuando digo «el mercado» quiero decir «las empresas que nos manipulan para vendernos sus productos», hace uso de dos herramientas para que compremos lo que éste desea: el miedo y la insatisfacción. Con esto me refiero a que tales empresas hacen uso de los Mass Media (Informativos de TV, prensa, publicidad, etc.) para crearnos insatisfacción e infundirnos miedo. La insatisfacción nos la crean lanzándonos constantes mensajes del tipo: “estas gordo y eso no está bien”, “tu móvil se ha quedado anticuado”, “debes estar moreno para estar guapo”, “no vales nada”, “ser calvo es malo”, “tener canas y arrugas no es bonito”, etc. En cuanto al miedo, éste nos lo infunden a través de la alarma social: “que si tal persona ha muerto por un virus letal que puede afectarnos a todos”, “que si la gente muere en carretera porque los coches son inseguros y no tienen airbags homologados por la Unión Europea”, etc.
Así, una vez nos han creado estos sentimientos, entran en liza las diversas empresas para vendernos productos que en teoría van a devolvernos la satisfacción y van a eliminarnos el miedo: aparece la empresa de telecomunicaciones de turno que te vende un móvil de ultimísima generación que rompe con todo lo que conocíamos hasta ahora, la que te vende el tinte perfecto para cubrir tus canas, la que te vende un crece-pelo infalible, la que te ofrece el coche más seguro del mundo cuyo valor se incrementa de manera desorbitada por sus extras de seguridad, o la que te vende diversos productos medicamentosos aparentemente preventivos para el virus que nos acecha.
Y en este maravilloso mundo de consumo compulsivo, nos encontramos con que la última mentira que nos han hecho ver y experimentar como cierta es la de la GRIPE A, y los pasos que han seguido para ello han sido tremendamente sencillos:

  1. Los medios de comunicación se han encargado de crear una alarma social excesiva, aún cuando la ministra de sanidad salía constantemente al paso diciendo que esta gripe estaba lejos de ser más grave que la gripe común, lo que inevitablemente ha terminado despertando en la población un temor casi incontenible. Es increíble que la mayoría de la población no se haya preocupado nunca de tomar medidas preventivas con respecto a la gripe común y que, sin embargo, esté histérica por tomar todas las medidas posibles contra la GRIPE A… ¿y todo por qué?, porque tiene miedo. Del mismo modo, es interesante preguntarse cuáles son las motivaciones que los medios de comunicación tienen para crear esta alarma social, y eso tiene una respuesta sencilla: que alarma social es igual a audiencia (si algo da miedo, las personas necesitan cuánta más información mejor), y que las empresas que después van a “eliminarnos” el miedo infundado, son las mismas que se anuncian en las cadenas de TV y en la prensa. Esto quiere decir que los medios de comunicación tienen las mismas motivaciones que las empresas que venden productos: esto es, enriquecerse.
  2. Una vez que la población ha tenido el miedo suficiente, las empresas farmacéuticas han empezado a vendernos sus productos de prevención. Es curioso aquí analizar dos aspectos: por un lado, no deja de llamarme la atención el hecho de que las empresas farmacéuticas hayan tardado en ofrecernos estos productos justo el tiempo necesario para que la población acumule el miedo suficiente; y, por otro lado, que el Gobierno haya actuado de manera “cómplice” con tales empresas al establecer, p.e., en las escuelas el uso obligatorio de una serie de medidas preventivas, entre las cuales está el uso de un determinado gel (sólo vale ese, no ningún otro) cuyo precio ronda los 20 €.

Estamos, por tanto, ante una sociedad repulsiva en la que lo único importante es consumir, consumir y consumir, y todos formamos parte de ella, hasta yo que estoy criticándola en estas líneas, pero tal vez llegue el momento en que todos y cada uno de los ciudadanos nos demos cuenta de estas estrategias de manipulación y nos «plantemos» ante ellas, de manera que en un futuro (ojala que muy próximo) todos nos movilicemos contra la GRIPE A de turno o el nuevo móvil 200G y sencillamente nos neguemos a tomar las medidas preventivas que nos impongan o a comprar un nuevo aparato que hace lo mismo que los anteriores respectivamente. Al fin y al cabo, consiguen crearnos necesidades donde no las hay y nos convierten en unos miedosos y eternos insatisfechos que buscan la felicidad en el lugar equivocado, y es que no son las cosas materiales las que nos dan la felicidad sino las relaciones con otras personas, una charla agradable con un/a amigo/a, el verdadero ocio (no el de consumo), etc.

Para terminar con este post, me gustaría mostrar un vídeo que explica con una gran sencillez cómo funciona esta sociedad de consumo, lo cual sin duda va a ayudar a esclarecer algunas de las ideas que he pretendido transmitir en el mismo. Éste se titula “La historia de las cosas” y es muy recomendable para todo aquel al que le interesen estos temas:

La historia de las cosas:

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  1. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a TB: no sé si has visto el vídeo, pero en él se hace referencia a un aspecto importante en el mundo de la tecnología, y es el caso de los ordenadores. Avanzan de tal manera que hacen que en unos 3 años tu ordenador deje de ser útil, de manera que casi te ves «obligado» a comprarte otro nuevo si quieres que todos los nuevos programas y avances te sigan funcionando bien. En definitiva, esto es así porque las empresas quieren vender y ganar dinero como tú bien dices, pero sería muy conveniente por nuestra parte que empezáramos ya de una vez a abandonar esa postura pasiva por la que aceptamos las cosas tal y como nos vienen dadas e intentáramos cambiarlas. No obstante, la cuestión es la siguiente: ¿cómo conseguir cambiar todo esto?
    Saludos y, como siempre, muchas gracias por tu opinión.

  2. TB says:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Las distintas empresas nos crean necesidades que en realidad no lo son. El ejemplo que comentas de los móviles es uno de los casos donde esto se ve más claro y es aplicable a otros productos tecnológicos. Algunas marcas se dedican a sacar el mismo móvil cada cierto tiempo, le agregan alguna letra o número al nombre original y lo cambian de color o le ponen un poco más de memoria y ¡voilà! ya tienen una nueva revolución en telefonía y colas en las tiendas para comprarlo.

    El problema es que el avance tecnológico (en el caso que comento) va mas lento que la producción y por ello sacan los mismo productos una y otra vez e intentan venderlos como pueden. Si esperaran a sacar el producto con verdaderos avances (ya sean de tecnología, materiales o usabilidad) existirían la mitad de móviles menos en el mercado.

    Yo creo que lo normal sería seguir el progreso real (en cualquier campo, no solo en el tecnológico) y no vender avances que no lo son. Pero son empresas y las empresas están para vender y ganar dinero…

    Pero bueno, es solo mi opinión. Un saludo.

  3. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a TB: no te preocupes, lo había entendido como «hasta ahora» de todas formas. Muchas gracias por comentar que el post es interesante. Y sí, muy de acuerdo contigo en que sería un buen comienzo adquirir productos única y exclusivamente cuando los necesitemos, aunque evidentemente ello no erradicaría el problema de base. Así y todo, esto me gustaría que se lo hicieses entender a, p.e., aquellos que cambian de móvil cada dos meses para pasar de uno con cámara de 2 megapixels a otro con cámara de 2,5 megapixels.
    Saludos.

  4. TB says:

    No había podido ver el video bien hasta hora (estaba entretenido con el ordenador viejo, desde donde escribí antes, y se cortaba mucho, así que lo dejé por imposible). En la parte que comentas que habla de la informática explica muy bien lo que yo intentaba decir en mi comentario anterior.

    Muy interesante el vídeo y el post. Un saludo.

    P.D.: de momento no tengo respuesta a tu cuestión : -), aunque un buen comienzo sería comprar nuevo productos cuando realmente los necesitemos…

  5. TB says:

    Al principio quería decir hasta ahora y no hasta hora. Las prisas… disculpa. Un saludo.

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