CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO II

Escrito: 3 octubre 2008 por Raúl (Administrador)
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¿Por qué una segunda parte? Sencillamente porque el párroco perjudicado por mi denuncia quiso defenderse y escribió para ello otra carta que fue publicada en el mismo periódico. No obstante, antes de tal publicación el párroco se personó en mi casa para mantener conmigo una conversación sobre todo lo ocurrido ¡¡¡Sí, vino a mi propia casa!!! No entiendo como podía afectarle tanto una acusación que, según él, era totalmente falsa e infundada.
De tal conversación, sólo me gustaría resaltar que esta persona era un mar de contradicciones, aspecto que, en mi opinión, se refleja igualmente en la carta que le publicaron en el periódico. No obstante, para que esto pueda ser juzgado por todo aquel que quiera, a continuación presento textualmente el contenido de tal réplica:

ACLARACIONES DEL PÁRROCO DE SANTA MARÍA A RAÚL Y A LOS LECTORES EN GENERAL

Creo necesario hacer algunas aclaraciones a la carta difamatoria que se publicó en este periódico en la edición del 14 al 27 de noviembre, firmada por Raúl Gómez Castro.
En primer lugar, desde que llegué como párroco a Utrera, no he negado la Sagrada Comunión a nadie. Es cierto que en un caso después de observar que una persona en situación moral irregular y públicamente conocida, comulgaba en alguna que otra misa la advertí con toda delicadeza, cariño y por supuesto privadamente, que podía seguir viniendo a la Iglesia y asistir a Misa, pero que para comulgar tenía que ordenar su situación.
Nunca he negado el Sacramento del Bautismo a Hijos que provienen de parejas de hecho o de matrimonios en situación canónicamente irregular, pero sí les he aconsejado que procurasen unos buenos padrinos, que garantizasen la educación cristiana del niño.
Hechas estas aclaraciones, quiero decir que hay dos fenómenos que me preocupan, uno es el relativismo moral que se está implantando en la mentalidad actual, que hace que cada uno decida lo que está bien o lo que está mal, el otro es la frivolidad con que se tratan las cosas más sagradas para los católicos. Para los católicos existe una verdad objetiva y universal que es Jesucristo y lo que enseña. La Iglesia es depositaria de esta verdad, la custodia y la transmite, proponiendo a los hombres un camino que realmente les dignifique en su vida y en sus relaciones. La Iglesia siempre pretende el bien de las almas y en lo que propone aunque no sea lo que está de moda tiene que desenmascarar las mentiras que circulan respecto a la fe, y que a la postre dañan la dignidad humana.
Con respecto a las uniones libres, dice el catecismo de la Iglesia Católica en el nº 2390:
“Hay unión libre cuando el hombre y la mujer se niegan a dar forma jurídica y pública a una unión que implica la intimidad sexual.
La expresión en sí misma es engañosa: ¿qué puede significar una unión en la que las personas no se comprometen entre sí y testimonian con ello una falta de confianza en el otro, en sí mismo, o en el porvenir?
Esta expresión abarca situaciones distintas: concubinato, rechazo del matrimonio en cuanto tal, incapacidad de unirse mediante compromisos a largo plazo (cf FC 81). Todas estas situaciones ofenden la dignidad del matrimonio; destruyen la idea misma de la familia; debilitan el sentido de la fidelidad. Son contrarias a la ley moral: el acto sexual debe tener lugar exclusivamente en el matrimonio; fuera de éste constituye siempre un pecado grave y excluye de la comunión sacramental”.
Querido Raúl, noto en tu carta un tono de cierto resentimiento contra mí o contra la Iglesia, me gustaría conocerte personalmente por si en algo te he ofendido pedirte disculpas, y además me tienes a tu disposición para poder informarte de primera mano sobre mi postura o la de la Iglesia respecto a los temas que quieras.

Para cerrar el tema del todo, puntualizar dos aspectos:

  1. Pronunciar mi más sincero respeto hacia los creyentes, no es eso lo que pretendo cuestionar. Lo que me parece indignante es el tipo de normas tan absurdas y obsoletas que impone la Iglesia Católica, de modo que a la hora de aplicar las mismas actúan de un modo totalmente discordante con las necesidades de muchas de las personas creyentes de la sociedad actual.
  2. Respecto al relativismo moral: si uno mismo no puede decidir por él mismo qué es moralmente adecuado y qué no lo es, mi pregunta es: ¿por qué la Iglesia Católica si tiene esa autoridad para imponer a cada uno lo que es bueno y lo que es malo? Es decir, yo me planteo hasta qué punto un colectivo de personas de ideología políticamente muy conservadora como es el eclesiástico, está capacitado para imponer normas morales amparándose en un supuesto legado otorgado por Dios. Con esto quiero decir que, en la mayoría de normas que imponen y decisiones que toman no veo reflejado ningún legado ni palabra de Dios, sino sólo unas ideas políticas que se acercan bastante a la extrema derecha y que lo que pretenden es satisfacer unas leyes morales que son impuestas por el propio hombre (NO POR DIOS) y que no son más que el resultado de una educación conservadora y predominantemente machista.
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  1. sergeeo says:

    “A la extrema derecha” jajaja.

    Hombre, en el fondo estoy de acuerdo contigo Raúl, pero si te soy sincero, yo en tu lugar hubiera comprobado 100% la veracidad de los hechos (ya sabes cómo son los mensajes en plan “lo que le cuenta la vecina, a la otra vecina y luego a mi madre”) antes de lanzarme a acusar en público, pero… ¡Sí, hay que darles caña!

  2. Raúl (Administrador) says:

    Respuesta a sergeeo: no sé si te habras dado cuenta pero, tal y como he comentado en la primera parte, antes me cercioré de los hechos, corroborándolos directamente con las personas implicadas. No obstante, sí reconozco que debería haber escuchado antes la versión del propio párroco para así tener una visión más completa e imparcial, pero me vencieron la indignación y la repulsa que me produjeron los citados hechos. Así y todo, y como se puede comprobar en la carta de respuesta del propio párroco, la versión de éste habría confirmado igualmente lo que yo denunciaba.