Entradas con la etiqueta ‘Varios’

BUSCANDO EL SILENCIO

Escrito: 20 diciembre 2017 por Raúl (Administrador)
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Antes de escribir habría que pensar en lo que se escribe o se va a escribir. También se puede no pensar y escribir lo que sea que te venga a la cabeza…no sé, pero lo que sí es seguro es que se necesita, al menos yo lo necesito, concentración y silencio absolutos (o casi absolutos). Y no ya porque sea necesario para organizar las ideas que quieres ir reflejando, que también, sino porque es importante no tener ninguna interrupción para favorecer que el que escribe quede absorto en la propia labor de la escritura. Evidentemente, no es fácil encontrar ese momento de sosiego, de calma, de silencio, que tan necesario resulta para la labor de la narración escrita. Uno se pelea con el mundo para buscar ese momento y, aun así, siempre pueden surgir distractores que resultan bien difíciles de controlar: una bocina de un coche, un grito de un niño que juega, un portazo de alguien que sale o entra, etc. Infinidad de distractores que suponen un claro óbice para la libre fluidez de la palabra escrita. Seguir leyendo»

EN HORAS BAJAS

Escrito: 28 octubre 2017 por Raúl (Administrador)
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¿Qué hago yo aquí?

Esta misma pregunta me la he realizado muchas veces en el pasado, pero jamás con la intensidad de ahora. Antes, siempre lograba desviar mi atención ante esa duda que automáticamente asaltaba mi cabeza con cierta asiduidad. Ahora, en cambio, la duda me asaltó hace semanas y, como si de un atraco se tratase, parece que he levantado las manos rindiéndome, sumiso, ante una realidad que siempre ha estado presente. No he logrado desviar mi atención y esa realidad, antes tácita, silenciosa, parece haberse transformado en un monstruo gigante que me acompaña todo el día a voz en grito. Y lo cierto es que comienza a ser ensordecedor, estridente, encontrándome con que sus ominosos alaridos me hacen deambular trémulo cada mañana camino al trabajo. Porque es un trabajo que no quiero, es un trabajo que nunca he querido. Seguir leyendo»

HERIDAS

Escrito: 23 septiembre 2017 por Raúl (Administrador)
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Hay heridas que nunca cierran, heridas con las que tienes que aprender a vivir.

El instinto animal te lleva a lamerte las heridas con el fin último de lograr que se cierren y dejen de escocer. La parte más instintiva del cerebro busca evitar el dolor a toda costa, te manda mensajes constantes de amenaza para que huyas de ese dolor, para que actúes y sanes la herida, para que la cierres. Y claro, tú no puedes hacer otra cosa que obedecerlo, hacer lo que te dicta. Uno se empeña día a día en evitar el dolor y se lamenta por tener que sufrir cada día tan pesada carga. ¿Por qué me tiene que pasar esto?, ¿cuándo lo superaré?, ¿cuándo dejaré de pasarlo mal? Seguir leyendo»

PAZ

Escrito: 25 julio 2017 por Raúl (Administrador)
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Paz, eso que todos buscamos, aquello que todos anhelamos. Pero no paz mundial, no, paz emocional, la que encontramos en las pequeñas cosas: en una sonrisa cómplice de tu pareja, en un abrazo de alguien a quien amas, en un alegre cantar de los pájaros al alba, en el crujir de las hojas secas al pisarlas o en la suave brisa que el rostro refresca cuando el sol más quema.

La buscamos cada día, pero ella, más inteligente siempre, escapa con facilidad aun cuando ya la hemos atrapado. Quizás sea eso, precisamente, lo que hace que la anhelemos tanto, ya conocemos lo estúpida que es la naturaleza humana. Seguir leyendo»

UNA MIRADA AL PASADO

Escrito: 18 febrero 2017 por Raúl (Administrador)
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Sentado frente a una hoja en blanco, sin ideas (una vez más) sobre las que escribir y con mi autoestima de “escritor” dañada como nunca, no se me ha ocurrido otra cosa que echar una mirada atrás leyendo entradas antiguas del blog. El propósito real era buscar algo de inspiración, bucear entre mis propias palabras en busca de alguna musa aburrida en la que encontrar auxilio. Y algo he encontrado. Quizás no ha sido inspiración para escribir una buena entrada, la tenéis ante vosotros y me temo que no es nada del otro mundo, pero sí he podido tomar consciencia de que esto de escribir no se me da tan mal, he podido alimentar un poco mi autoestima de escritor (eso sí, aficionado) y poner los pies en el suelo, huyendo del negativismo y la pesadumbre que me otorga el hecho de no escribir tanto como quisiera. Seguir leyendo»