LA PUBLICIDAD: EL ARTE DE LA MANIPULACIÓN Y EL ENGAÑO

Escrito: 8 agosto 2009 por Raúl (Administrador)
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Es cierto que son muchos los anuncios publicitarios a los que se les pueden adjudicar los adjetivos de “ingeniosos” y “divertidos”. No obstante, en la mayoría de los casos esto no es así, encontrándonos con frecuencia multitud de anuncios que nos castigan y amargan la existencia en momentos en los que únicamente buscamos todo lo contrario, esto es, pasar un rato divertido viendo la serie que nos entretiene o escuchando el programa de radio que nos distrae. Pero no es menos cierto que todo lo anterior el hecho de que en todos los casos estos malditos espacios publicitarios lo único que persiguen es engañarnos y manipularnos para que compremos el producto de turno (éste es al menos el fin último que anhelan, pero lo cierto es que a veces son tan obvios el engaño y la mentira que ni el mas demente de los espectadores puede caer atrapado en sus redes).

Y teniendo todo esto en cuenta considero que puede resultar interesante, o cuando menos divertido, intentar analizar algunos de los anuncios que pueden verse hoy día fundamentalmente en TV, pretendiendo con ello destripar los elementos que emplean para conseguir manipular y engañar al ingenuo espectador. He aquí algunos de estos anuncios (he decidido hablar de estos como podría haberlo hecho de otros que son igualmente útiles para el análisis que nos ocupa):

  1. Anuncios de dentrífico: qué bonitos eran aquellos tiempos en los que uno compraba un dentífrico cualquiera sin más. Así, antes uno compraba el primer dentífrico que veía, pero hoy día la publicidad ha instaurado a la perfección la idea de que no basta con tener los dientes limpios sino que hay que limpiarse también con ahínco la lengua, el interior de las mejillas, los espacios interdentales, las encías, conseguir unos dientes blancos como perlas… ¡Y para todo ello hay que usar un producto diferente e incluso cepillos diferentes! Bendita la casualidad que hace que ningún científico suficientemente inteligente haya podido crear un producto que te permita reunir todas esas propiedades. Esta claro el por qué, ¿no? No sería rentable, claro. Pero, ¿por qué a pesar de todo ello accedemos a comprar todos esos productos cuando antes nos conformábamos con un único y eficiente dentrífico? Es obvio que en este aspecto es donde entra en juego la publicidad. Es ésta la que se ha encargado de implantarnos, como bien mencionaba antes, la necesidad de conseguir una “higiene bucal completa”. Mediante un discurso elocuente que un dentista profesional (para darle a esto mayor credibilidad ponen a pie de imagen el número de colegiado del dentista de turno, una técnica muy eficaz al parecer) sin ética alguna aprende de memoria y recita cual lenguaraz papagayo, los anuncios de dentrífico intentan convencernos de que es imprescindible tener tal o cual cepillo o usar tal o cual dentífrico, pero lo cierto es que todo es una mentira, en mi opinión, para sacar la máxima rentabilidad a través de la diversificación de productos en este repulsivo mercado capitalista.
  2. Anuncio de relojes Viceroy: en este caso la técnica usada para manipularnos y engañarnos es muy elegante y se resume a la perfección en su slogan: “Viceroy, no es lo que tengo, es lo que soy”. Como bien se puede deducir de este slogan, estos artistas de la publicidad pretenden hacernos creer que no nos están vendiendo un simple reloj sino que nos están vendiendo una personalidad, como si el reloj fuera una especie de baúl espiritual en el que uno puede guardar sus rasgos de personalidad y sus valores más íntimos al tiempo que lucirlos con orgullo para complacer al vanidoso monstruo que todos llevamos dentro. Esto plantea una tremenda paradoja, porque ¿acaso no resulta paradójico el pretender sentirse orgulloso de lo que uno es a través de algo tan nimio y material como es la compra de un reloj que no debe ser precisamente barato?
  3. Anuncios de La Tienda en Casa y similares: estos son divertidísimos. Una técnica muy común es el uso de los contrastes entre el blanco y negro y el color. Es decir, si pretenden vender una fregona “muy útil” que llega a todos los rincones, nos encontraremos con lo siguiente: cuando salga el “antes”, veremos una imagen en blanco y negro que intensifica la amargura de la persona que intenta limpiar con su anterior fregona, a lo que se añade el hecho de que tal persona sale mal peinada y mal vestida y que seguramente el cubo de la fregona se le va a derramar mientras ésta observa, impotente, tan “dramática” escena. En el “después”, en cambio, estaremos ante una imagen a todo color que nos mostrará a esa misma persona sonriendo, bien peinada y bien vestida y todo ello mientras limpia con una eficacia y rapidez asombrosas con su recién adquirida fregona. ¡Esta fregona te cambia la vida! Ese es el mensaje subliminal que se graba en la conciencia del espectador si no está muy avispado e intenta adoptar una postura critica desde el comienzo de tal infame anuncio publicitario.
    Pero además de mencionar esta técnica quisiera hacer mención, aunque solo sea de pasada, a la conducta de uno de los “personajillos” de estos anuncios, la cual nos demuestra hasta qué punto están dispuestos a llegar para exagerar hasta el extremo más radical la solvencia y calidad de sus productos. Me refiero concretamente al “chef de los supercuchillos de cocina”. Este hombre, con un “altruista” interés por hacernos la vida más sencilla y un ansia desorbitada por demostrarnos lo buenos que son sus cuchillos, llega a cortar la suela de un zapato con uno de sus maravillosos instrumentos de corte. Pero muy señor mío: ¿acaso es posible que exista algún restaurante en toda la faz de la tierra en el que cocinen filetes que estén tan duros como la suela de un zapato? Si me equivoco y esto es así, he de comunicar a los estimados lectores de esta humilde entrada que si visitan ese restaurante están ustedes en su perfecto derecho de pedir la hoja de reclamaciones.
  4. Cremas rejuvenecedoras y similares: aquí ocurre algo que resulta realmente contradictorio. ¿Por qué para vender una crema rejuvenecedora utilizan para demostrar sus efectos a una famosa que no sabe aún lo que es una arruga y que tiene una piel realmente perfecta? Por no mencionar el uso tan descarado que se hace del Photoshop para mostrar lo que ellos convienen en llamar “Efecto idealizado del resultado”. Igualmente es interesante en estos anuncios leer la letra pequeña que sale a pie de imagen y que dice: “efectos demostrados en un estudio clínico con 15 mujeres”. ¿15 mujeres? ¡Por Dios! (nota del autor: “¡Por Dios!” es una expresión hecha, con ello no pretendo dar por sentado que Dios exista o que lo haya visto). Todo aquel que sepa un poco de muestras y representatividad, sabe perfectamente que 15 es una muestra de sujetos demasiado pequeña como para que resulte representativa de toda la población y, por ello, los resultados que se obtengan de la misma en ningún caso pueden extrapolarse a toda la orbe mundial. No obstante, esto es algo que no todo el mundo conoce y claro, indicar que se ha realizado un estudio científico con esa crema es algo que otorga, a ojos de la inmensa mayoría, una credibilidad que se antoja incuestionable.

Y como no es mi deseo alargarme demasiado con este tema doy aquí por finalizado este sucinto análisis. ¡Pero cuidado! Es crucial tener los ojos bien abiertos para no dejarnos engañar ni manipular por cualquier anuncio publicitario en la medida en que esto sea posible, y digo en la medida en que esto sea posible porque considero que no se puede esquivar por completo tal manipulación a no ser que dejemos de formar parte de esta sociedad de consumo. Y es que mientras sigamos formando parte de tal sociedad nos va a resultar del todo imposible dejar de caer en la hipocresía en la que cae todo aquel que la critica, como es mi caso, pues al final por una u otra razón y por mucho que uno se vuelva crítico hacia ciertos aspectos, acaba cediendo inexorablemente a ciertos chantajes y presiones de la misma (p.e.: sentir la necesidad de cambiar el móvil actual de uno por otro “mejor” aún estando éste todavía en perfecto estado). Así y todo, pienso que la hipervigilancia en todos estos aspectos es fundamental, pues es preferible ser un hipócrita crítico (para mí éste es el mayor de los éxitos que se puede conseguir en esta sociedad a no ser que se opte por disidir) a ser una marioneta en manos de unos capitalistas desaprensivos y manipuladores.

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  1. TB dice:

    El anuncio de los cuchillos del Gran Cheff Tony es de mis anuncios favoritos de teletienda. A parte de lo que comentas de la suela, la parte en la que visita al inventor del cuchillo es muy buena: nos venden que el cuchillo tiene una gran tecnología detrás y lo ha fabricado un hombre en un garaje lleno de trastos viejos…

    Y es verdad que los anuncios exageran y engañan (a veces), pero si dijeran la verdad no venderían más que otros productos de marcas menos conocidas o más baratas.

    Aunque hay muchas empresas y marcas que hacen anuncios muy buenos que merecen la pena de ver, sobre todos marcas muy conocidas que hacen buenos productos y que prácticamente no necesitan vendérselo a la gente.

    Un saludo.

  2. Raúl (Administrador) dice:

    Respuesta a TB: jajajajaja…muy bueno lo del fabricante en el garaje lleno de trastos.
    En mi opinión, los anuncios exageran y engañan casi siempre y deberíamos estar atentos para percatarnos de esos engaños y, consecuentemente, no tener la imperiosa necesidad de adquirir según qué productos. El que quieran vender más que otras marcas más baratas no debe ser justificación suficiente para que los espectadores tengamos que conformarnos y aceptar que nos engañen e intenten manipular constantemente.
    En cuanto a lo que dices de que hay anuncios buenos, estoy de acuerdo contigo y de hecho lo menciono al comeinzo de la entrada, pero no es menos cierto el hecho de que aceptamos el bombardeo publicitario diario al que nos someten hasta tal punto que llegamos incluso a disfrutar con esos anuncios que consideramos buenos. Con esto quiero decir que un mundo sin anuncios debería ser posible. ¡Digamos NO a la publicidad en TV y otros medios audiovisuales! Jajajajaja. Esto, por supuesto, no me lo creo ni yo, porque ¿cómo podría funcionar la TV (una empresa que, al menos en España, antepone el dinero y los beneficios al desarrollo de una TV de calidad) sin el enriquecimiento que le reporta la financiación millonaria de la publicidad?
    Por último, también me gustaria decirte además de que todos los anuncios engañan y que hay anuncios buenos, que también hay anuncios mal hechos. Concretamente, hay uno de una marca de melón, los melones Bollo, que es brutal en este sentido. No sé si lo habrás visto, pero es tremendamente confuso y durante el transcurso del mismo no se sabe muy bien qué nos venden, algo que se sabe únicamente una vez finalizado el anuncio. Al principio vemos una mujer que se cruza en la calle con un niño, el cual sin pensarlo ni dudarlo le guiña un ojo, tiñiendo con ello el anuncio de un cutre surrealismo cercano al de una película de Scary Movie. A continuación, apreciamos que esa mujer lleva unas gafas de diseño que resaltan sobre todo lo demás, lo que te hace pensar: “este anuncio es para vendernos una nuevas gafas a un precio increíblemente barato o en una oferta 2×1″. ¡Pero no! De repente el anuncio da un giro argumental inesperado y nuestra protagonista recibe un sms. Es en ese momento cuando en primerísimo plano nos encontramos con la pantalla del iphone de la señora mientras ésta lee su sms. En este caso piensas: “ya me quieren vender el iphone de los huevos, ¡qué pesados!”. ¡Pero no! Los creadores de este gran anuncio nos vuelven a sorprender y la señora se guarda el teléfono con la misma indiferencia que lo sacó. Y finalmente llega el momento apoteósico: esta gran señora se acerca a un puesto de melones tradicional y, tras coger cuidadosamente uno de los melones se pregunta: “¿Estará bueno?”, a lo que un cliente ya mayor responde: “Bueno no, está buenísimo”, a lo que el dependiente, a su vez, responde con la sabiduría que le confiere sus años de trabajo en ese mismo puesto: “Claro, como que es Bollo, fruta de toda la vida”. Y ahí piensas: “Ahhhh, me quieren vender un melón”. ¡Increíble! Si no lo has visto te lo recomiendo encarecidamente. Puedes verlo en el siguiente link: http://www.youtube.com/watch?v=k3EbN_0mmBs
    Saludos.

  3. TB dice:

    El anuncio de los melones es un caso aparte :-). Había visto una versión recortada del que tu has puesto pero no completo. También hay otro de kiwis que me lo recuerda.

    No digo que esté justificado engañar para vender más, solo que si dijeran la verdad del producto no venderían lo mismo. Está claro que en ningún caso esta justificado. Otra cosa son los anuncios relacionados con la telefonía, el adsl y los mensajes cortos (en plan descargas y esas cosas) que engañan o confunden todo lo que pueden (dentro de lo legal dicen) y te ponen las condiciones en ridículos mensajes que pasa a la velocidad del rayo por la pantalla.

    Y lo de que los medios no tengan publicidad, pues tu mismo lo has dicho. Nadie va a montar una empresa para no ganar dinero. Los medios público (a parte de los canales de pago) son los únicos que se pueden permitir (en parte) estas cosas y siempre prescindiendo de mucho. Cuando en unos meses Televisión Española deje de emitir publicidad se verá el resultado de si pierde o gana en calidad. Ahora se podrán permitir, al no estar pendiente de la audiencia, realizar programas con otros contenidos diferentes y más arriesgados. Y espero que dejen de cambiar el deporte de cadena en cadena para que la primera tenga más audiencia. Pero eso hay que verlo.

    Y otro medio que no has comentado (creo) es el de Internet, donde la publicidad, además de muy abundante, es muy molesta (sobre todo los anuncios que tienen sonidos). Pero sin estos anuncios no tendríamos, al menos gratuitamente, servicios como youtube, gmail, google, messenger, etc.

    Bueno lo dejo ya que me enrollo. Saludos.

  4. Raúl (Administrador) dice:

    Respuesta a TB: esperemos que la supresión de la publicidad en TVE (si finalmente se lleva a cabo) sirva efectivamente para que se pueda hacer una televisión de mayor calidad al alejarse de la estúpida competitividad de las audiencias (evidentemente, no importará la audiencia porque ésta sólo es útil para conseguir mejores contratos publicitarios, pero al no haber publicidad los datos de audiencia dejarán de importar).
    Por otra parte, no puedo estar más de acuerdo contigo con respecto a lo de la publicidad por Internet. Es un bombardeo realmente inusitado y muy molesto, por lo que sería muy importante que se tomaran medidas para regularla de algún modo.
    Tampoco me enrollo más.
    Saludos.

  5. Ale... dice:

    https://www.youtube.com/watch?v=ywTpPslncd8

    El mejor anuncio que ha existido y existirá.

    En ocasiones la realidad supera a la ficcion.

    http://www.youtube.com/watch?v=8G2z9nOQ4kU

    http://www.youtube.com/watch?v=Zeh1SBpi9B8

  6. Raúl (Administrador) dice:

    Respuesta a Ale: el de Vega e Hijos demuestra la inocencia que antes tenían los anuncios. No se centraban tanto en engañar sino más bien en decir: “éste es mi producto, éste es su nombre y está bueno”. Nada más. Esa inocencia hace que al verlo hoy nos resulte entrañable. ¡Eso sin mencionar la canción, que es la hostia! El del exprimidor va en la línea de los que he mencionado de los cuchillos y demás. Y como siempre, Los Simpsons increíbles. ¡Como saben reflejar en una fracción de segundo y con mucho sentido del humor los engaños de los “superproductos” de La Tienda en Casa!
    Saludos y gracias por los links.

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